SUEÑO · 6 MIN DE LECTURA

Sueño seguro del bebé: cómo acostarlo en los primeros meses

Boca arriba, en su cuna y sin nada alrededor. Las pautas de sueño seguro caben en una frase, pero cumplirlas a las tres de la mañana cuesta. Aquí van con detalle.

Equipo My Baby Nana ·

Ilustración de un bebé dormido boca arriba en su cuna vacía junto a la cama de los padres

Durante los primeros meses tu bebé pasa buena parte del día durmiendo, así que dónde y cómo duerme importa mucho. La Academia Americana de Pediatría (AAP) resume la prevención de la muerte súbita del lactante en unas pocas pautas, fáciles de recordar y más difíciles de cumplir cuando llevas semanas durmiendo a ratos. Esta guía las repasa una por una, con ideas para el día a día en Panamá.

Qué es la muerte súbita del lactante

El síndrome de muerte súbita del lactante es la muerte repentina e inesperada de un bebé menor de un año, casi siempre mientras duerme, sin una causa que se pueda explicar después de investigarla. Las recomendaciones de sueño seguro también buscan evitar otros accidentes durante el sueño, como la asfixia con cobijas o almohadas o quedar atrapado entre el colchón y la pared.

El riesgo es mayor en los primeros seis meses, y las mismas pautas protegen frente a los dos problemas. Casi todas dependen de cómo preparas su lugar para dormir, y eso sí está en tus manos.

Boca arriba, en cada siesta y cada noche

Acuesta a tu bebé boca arriba para dormir, tanto en las siestas como por la noche, hasta que cumpla un año. Dormir de lado o boca abajo aumenta el riesgo.

A muchas familias les preocupa que se atragante si devuelve leche. La AAP aclara que dormir boca arriba no aumenta ese riesgo, tampoco en los bebés que regurgitan a menudo. Si tu bebé tiene alguna condición especial, tu pediatra te dirá si debe dormir de otra forma.

Cuando empiece a darse la vuelta solo, hacia los dos lados, puedes dejarlo en la posición que elija. Lo importante es acostarlo siempre boca arriba al principio.

Despierto y vigilado, en cambio, el tiempo boca abajo le hace bien: fortalece el cuello y los hombros y ayuda a que la cabeza no se aplane por detrás. Empieza con ratos cortos varias veces al día y ve alargándolos a medida que lo disfrute.

Una superficie firme, plana y sin nada más

El lugar ideal es una cuna, un moisés o un corral con un colchón firme y plano, cubierto solo con una sábana ajustable. Firme significa que no se hunde cuando tu bebé está acostado encima.

Dentro de la cuna no debe haber:

  • Almohadas, cobijas sueltas ni edredones.
  • Peluches ni juguetes.
  • Protectores acolchados en los barrotes.
  • Cuñas o posicionadores que prometen mantenerlo en una postura.

Si te preocupa que pase frío con el aire acondicionado, usa un saco de dormir o una pijama de su talla en lugar de una cobija suelta.

Evita que duerma de forma habitual en superficies inclinadas o blandas: sofás, sillones, camas de adultos, hamacas, coches, columpios o la silla del carro. Si se duerme en una de ellas, pásalo a su cuna en cuanto puedas. La silla del carro es para viajar; en casa, su sitio para dormir es la cuna.

Cerca de ti, pero en su propia cama

La AAP recomienda que tu bebé duerma en tu habitación, en su propia cuna o moisés, idealmente durante al menos los primeros seis meses. Tenerlo cerca facilita darle de comer y vigilarlo.

Compartir la cama no se recomienda. El riesgo aumenta mucho si el adulto fuma, tomó alcohol o medicamentos que dan sueño, si el bebé nació prematuro o con bajo peso, o si se duermen juntos en un sofá o un sillón.

Las tomas de la madrugada son el momento más delicado, porque el cansancio vence. Si notas que el sueño te puede ganar mientras le das de comer, hazlo en tu cama despejada, sin almohadas ni cobijas cerca del bebé, y no en un sofá o un sillón, donde el peligro es mayor. Cuando despiertes, vuelve a acostarlo en su cuna.

Ni frío ni demasiado calor

En Panamá el problema suele ser el calor. Abrigar de más aumenta el riesgo, así que vístelo con ropa ligera, adecuada a la temperatura del cuarto. Como referencia, la AAP sugiere no ponerle más de una capa extra de la que tú usarías para estar a gusto. Deja su cabeza y su cara descubiertas, sin gorros para dormir.

Si suda, tiene el pecho caliente o la piel enrojecida, probablemente está demasiado abrigado. Un abanico o el aire acondicionado ayudan a mantener fresco el cuarto.

Otros hábitos que protegen

  • Evita el humo: que nadie fume durante el embarazo ni cerca del bebé, tampoco dentro de la casa o del carro.
  • La lactancia materna se asocia con menos riesgo de muerte súbita, y cualquier cantidad cuenta.
  • Ofrecer el chupete a la hora de dormir también se asocia con menos riesgo. Si le das pecho, puedes esperar a que la lactancia esté bien establecida. No insistas si lo rechaza y nunca se lo cuelgues del cuello.
  • Mantén sus vacunas al día. La AAP las incluye entre las medidas de protección, y en la guía sobre el carnet de vacunas en Panamá te contamos cómo llevarlas.
  • Si lo envuelves para dormir, hazlo siempre boca arriba y deja de envolverlo cuando empiece a intentar darse la vuelta.
  • Los monitores de respiración para uso en casa no han demostrado prevenir la muerte súbita. Si usas uno, que no sustituya estas pautas.

Rutinas suaves para los primeros meses

Los recién nacidos duermen muchas horas, repartidas en periodos cortos de día y de noche. Poco a poco van distinguiendo el día de la noche, y algunas costumbres ayudan a que ese ritmo llegue:

  • De día, luz natural y los ruidos normales de la casa, también durante las siestas.
  • De noche, luz tenue y voz baja en las tomas y los cambios de pañal.
  • Una secuencia corta antes de dormir que se repita cada noche, por ejemplo baño o limpieza, pijama, toma y una canción.
  • Acostarlo a veces somnoliento pero despierto, para que se vaya acostumbrando a dormirse en su cuna.

No hace falta un horario rígido. La idea es que cada día se parezca un poco al anterior, y que tu bebé aprenda a reconocer las señales de que llega la hora de dormir.

Revisa su cuna esta noche

  • Colchón firme y plano, con sábana ajustable.
  • Nada más dentro: sin almohadas, cobijas sueltas, peluches ni protectores.
  • Tu bebé boca arriba, con la cara y la cabeza descubiertas.
  • Ropa ligera para la temperatura del cuarto.
  • La cuna en tu habitación, cerca de tu cama.
  • Nadie fuma en la casa ni en el carro.

Cuándo consultar

Coméntale a tu pediatra si tu bebé ronca con fuerza, si notas pausas en su respiración mientras duerme o si siempre gira la cabeza hacia el mismo lado. Pregúntale también cualquier duda sobre productos para dormir antes de comprarlos, sobre todo si prometen reducir el riesgo de muerte súbita.

Emergencia

Si tu bebé deja de respirar, se pone morado o no responde, llama al 911 de inmediato.

En My Baby Nana puedes anotar siestas, noches y despertares con tu voz y ver en una gráfica cómo duerme durante la semana, algo útil cuando el pediatra pregunta por su sueño. Si quieres saber qué más conviene registrar, lee qué anotar de tomas, pañales y sueño.